Formación

Publicaciones

 

  

Enlaces

 

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy260
mod_vvisit_counterAyer317
mod_vvisit_counterEsta semana260
mod_vvisit_counterSemana pasada3266
mod_vvisit_counterEste mes9849
mod_vvisit_counterÚltimo mes18189
mod_vvisit_counterTotales554033
En clave de mujer

AMADA Y QUERIDA IGLESIA

En clave de mujer

María Ángeles Martínez, odn

Santiago de Chile

 

En silencio oro por ti, por mí, por  nosotros,

Pueblo de Dios en marcha,

que hacemos juntos la caminata de la fe y la esperanza

en esta historia latinoamericana y caribeña. 

De rodillas, pido perdón porque me identifico con tu debilidad y pecado.

Iglesia de mi padre cercana y perdonadora,

Iglesia de mi madre de corazón grande y generoso,

Iglesia de mis primeros  maestras y maestros artesanos de la fe.

Iglesia de las grandes catedrales de mi infancia,

Iglesia de las capillas latinoamericanas llenas de pobres y  sencillos en mi vida misionera.

Iglesia santa y pecadora, libre y liberadora,

Iglesia que apuesta por la vida, comunidad de comunidades, hogar y taller de discipulado.

Iglesia de Pedro y Pablo, de obispos y hermanos sacerdotes y diáconos.

Iglesia de  laicos,  religiosas y religiosos, de  muchos hombres y mujeres, todavía,  sin suficiente voz en esta universal Iglesia.

Iglesia de Marta y de María, Juana y Susana, María de Cleofás y Magdalena que  tuvieron un lugar y una misión en  el movimiento de Jesús.

Iglesia casa y escuela de comunión, en donde hoy, una inmensa mayoría de mujeres ocupan un gran espacio, pero no son reconocidas ni escuchadas debidamente, y así no se transparenta con armonía el proyecto del Dios de Jesús de Nazaret.

Iglesia de miles de mujeres anónimas, no visibilizadas  en los momentos significativos de Sínodos y otras Asambleas, al margen, cuando se trata de la toma de decisiones.

Iglesia que muchas veces olvida el modo de proceder de Jesús con las mujeres y prolonga un patriarcalismo solapado a finales del milenio.

Iglesia de los largos discursos y encíclicas, cartas  pastorales y grandes eventos, con  mucha letra, pero poco corazón  y entendimiento para “los pequeños”.

Iglesia de la Palabra y de los signos, todavía  encadenados, por falta de  una espiritualidad más encarnada e inculturada.

Iglesia grande y pequeñita, fuerte y débil, hermosa y afeada por nuestras mediocridades y miserias.

Iglesia materna y bondadosa, como el rostro de María, figura e icono  de la Iglesia misma, pero también de  muros altos y fríos que separan y privilegian el estar dentro.

Iglesia de los niños y los viejos, de los enfermos de sida y prostitutas, de separados y alejados.

Iglesia de Jesús de Nazaret, de Catalina de Siena de Francisco de Asís, de Oscar Romero  y Teresa de Calcuta.

Iglesia del Espíritu Santo, Iglesia de libertad y de justicia, Iglesia de Guadalupe, de negros y de blancos: de mestizos y pueblos originarios, Iglesia del rostro materno de Dios, bendita e iluminada por la luz pascual del resucitado.

Te amo Iglesia perseguida y cuestionada por ser fiel y parecerte a Jesucristo, tu único Maestro y Señor.

Te amo Iglesia de tantas mujeres Latinoamericanas y caribeñas, evangelizadoras, profetas, mártires en la cotidianidad eclesial de cada día.

Te amo Iglesia perseguida y misionera, Iglesia de los grandes deseos y de la fidelidad esponsal. Amada y querida Iglesia,

De rodillas y con los brazos en alto,

Alabo tu peregrinar de veinte siglos Y te digo, cuando me digo a mi misma, ¡Conviértete!

¡Vuelve a la frescura del Evangelio!

Ensancha el espacio de tu carpa para que los cansados del camino puedan reposar a la sombra de tu tienda.

Deja la puerta abierta y que entren todos, y salir de ti misma para hacer camino con ellos como hermana y compañera de peregrinación.

Crea espacios de acampada y tiende puentes para privilegiar a los empobrecidos y excluidos por el diálogo y el compartir;  el discernimiento lúcido que promueve la praxis liberadora desde el Evangelio del Maestro de Galilea.

Extiende tus alas de compasión y misericordia y que tu cobijo sea bálsamo para tantos heridos en el camino de la vida y de la historia.

AMEN.

 

 

Videos Compañía de Maria

Solidarizarte. Compañía de María Zaragoza

XIII Congreso de Escuelas Católicas

Presentación del CMU Lestonnac (Barcelona)

Algo diferente es posible

Letra y música de Marcela Bonafede,odn
Montaje del vídeo :Cristina Sanz,odn

IVICON - CONFER

Testimonio de Mª José Sanz del Equipo de Titularidad de la Compañía de María

 

 

PROYECTO "I"

PROYECTO EDUCATIVO

Historia de la Compañía de María

RocketTheme Joomla Templates